domingo, 13 de febrero de 2011

Luna de plata.

¿Me quiere...No me quiere?
La misma pregunta no había parado de dar vueltas en mi cabeza desde hacía muchas noches mientras un cigarrillo se consumía a mi lado sin que yo lo fumara. 
Mirando desde mi techo las luces de la cuidad, que ahora dormía, cual gato sobre el tejado.
Pensaba mucho, actuaba poco.
El por su parte, hacía lo contrario. A veces creí que actuaba sin pensar. Todas sus acciones apuntaban a una misma respuesta, pero...¿de que forma?
Joder, la misma incógnita de siempre.
Pero ¿no me estaré equivocando?
Tiendo a confundir las cosas.
El cigarrillo se apagó.
Y la luna, con su maraña de plata me invita a dudar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario